Compost Microbiológico
El compost microbiológico potencia la actividad biológica de la materia orgánica mediante microorganismos beneficiosos.
Mejora la descomposición, acelera el proceso de compostaje y reduce olores indeseados. Contribuye a obtener un compost más estable, higienizado y de mayor calidad. Es una solución natural y eficiente para optimizar el tratamiento de residuos orgánicos.
Beneficios del compost microbiológico
El compost microbiológico, rico en microorganismos benéficos, mejora la estructura y fertilidad del suelo y suprime patógenos, optimizando la nutrición de las plantas.
Actúa como enmienda orgánica y bioestimulante, reteniendo más agua, nutriendo de forma gradual y reduciendo la dependencia de fertilizantes químicos.

Ventajas clave del compost microbiológico
Salud del suelo y nutrientes
- Mejora la estructura, aireación y capacidad de retención de agua, actuando como esponja y favoreciendo el desarrollo radicular. Aumenta la materia orgánica y activa la microbiología del suelo.
- El abono orgánico microbiológico favorece la proliferación de bacterias y hongos beneficiosos para el suelo y ayudan al aprovechamiento de los nutrientes.
- Corrige los efectos del uso excesivo de los abonos de síntesis química, evita la degradación del suelo, la desertización.
- Reequilibra los suelos, los mantiene libres de patógenos, mejora la aireación, evita la compactación y mejora el desarrollo radicular de los árboles.

Nutrición vegetal
- Libera nutrientes de forma lenta, incluyendo micronutrientes, y facilita la absorción de minerales insolubles bloqueados en el suelo para hacerlos asimilables para las plantas mejorando el rendimiento de los cultivos.
- Favorece la presencia de microrganismos útiles para la alimentación de la planta.
- Los abonos orgánicos microbiológicos mejoran la estructura del suelo, permiten la fijación del carbono y favorecen la capacidad del cultivo para retener nutrientes y agua.
- Aumentan la producción de los cultivos y mejoran el estrés hídrico.

Supresión de enfermedades
Su alta carga biológica actúa como barrera natural contra patógenos del suelo, reduciendo la necesidad de pesticidas químicos.
- Aporta diversidad biológica.
- Reequilibra la flora local por lo que, además y por dominancia del medio, evita el uso de fungicidas.
Sostenibilidad:
Fomenta un ciclo de nutrientes cerrado, ideal para la agricultura ecológica al aportar humus rico en enzimas y hormonas.
- Los abonos orgánicos microbiológicos no contaminan las aguas subterráneas.
- Permiten recuperar suelos que con el tiempo se han vuelto infértiles o suelos contaminados por químicos y hongos patógenos.
Este tipo de compost convierte suelos inertes o degradados en ecosistemas vivos, esponjosos y productivos, aumentando la resiliencia ante la sequía y reduciendo la erosión.

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